Rocio Soto: La Empresaria de Cúcuta que factura y maneja Motocarga

hace 2 meses · Actualizado hace 2 meses

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Mano, quítese esa idea de la cabeza de que las mujeres son el "sexo débil". En Cúcuta, las mujeres son más arrechas (en el buen sentido de la palabra) que caminar descalzo por el asfalto al mediodía. Y si no me cree, es porque no conoce a Rocío Soto.

A lo mejor usted la ha visto en TikTok tomándole del pelo a la vida, o recetando con cariño en DrogVida Plus. Pero ojo, no se confunda: detrás de esa sonrisa y esa comedera de gallo, hay una empresaria que tiene los pantalones bien puestos (o la gorra, mejor dicho).

Esta es la historia de una mujer que confirma el dicho: "Al que es berraco, hasta la virgen le ayuda".

Índice
  1. La de la Gorra Matadora y el Café en Mano
  2. Sin Marido También se Puede (Y hasta Mejor)
  3. De tal Palo, Tal Astilla (Los Clones)
  4. Si toca manejar la Motocarga, se maneja
  5. Rocio Soto: Una Berraca con Garra

La de la Gorra Matadora y el Café en Mano

Rocio es más cucuteña que el pastel de garbanzo con masato. Usted sabe que ella llegó al negocio no porque la vea, sino porque el ambiente cambia.

Siempre anda con su gorra matadora, su sello personal. Esa gorra es como la corona de la reina, pero versión "camelladora". Y ni hablar del tinto; esa mujer funciona con gasolina de café. Sin tintico no hay paraíso.

Aunque es la dueña de la Ferretería Multiherramientas y de la farmacia, ella no es de esas patronas que mandan desde el aire acondicionado. ¡Qué va! Apenas Rocío cruza la puerta, el piso vibra. Literal. Ruth y Chano se ponen las pilas, se acomodan la camisa y dejan de chismosear, porque saben que "el ojo del amo engorda el ganado", y Rocío tiene un ojo clínico para que todo marche derechito.

Sin Marido También se Puede (Y hasta Mejor)

Y aquí vamos a hablar a calzón quitao', mano.

Rocío es el espejo donde se tienen que mirar todas esas mujeres cabeza de hogar que sienten que el mundo se les viene encima. Ella es la prueba viviente de que no se necesita de un hombre para hacerse respetar, y mucho menos para que la mantenga. ¡Ni riesgos!

A las mujeres que les tocó quedarse solas, a las que abandonaron o a las que les tocó separarse y empezar de cero, Rocío les manda un mensaje sin decir una palabra: "Sí se puede".

Ella no se sentó a llorar las penas. Ella se amarró las naguas y salió a camellar. Como dice la canción de moda: "Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan". Y Rocío factura, administra, lidera y cría, todo al mismo tiempo. El respeto se lo ganó ella solita, a pulso, demostrando que una mujer con garra no necesita príncipe azul, porque ella misma se construye su castillo.

De tal Palo, Tal Astilla (Los Clones)

Si usted cree que con una Rocío es suficiente, agárrese duro porque hay tres.

Tiene dos hijas que no son parecidas... ¡son fotocopias autenticadas en notaría! Son idénticas a ella. Y como dicen las abuelas: "Hijo de tigre sale pintao". Las peladas heredaron ese carisma y esa chispa de la mamá.

Ser mamá soltera y empresaria al mismo tiempo es un camello bravo, pero Rocío lo maneja con una naturalidad que asusta. Entiende que la vida no es solo plata y negocios; también hay que sacarle tiempo a la risa. Por eso, entre factura y factura, saca el celular y graba sus videos de comedia. Porque "el que vive amargado, no vende", y ella vende hasta un hueco.

Si toca manejar la Motocarga, se maneja

Aquí es donde se separa la gente que habla de la gente que hace.

Imagínese la escena: Pleno mediodía, sol picante de Cúcuta, pedidos represados en la ferretería y el domiciliario no aparece. ¿Qué hace una dueña normal? Se queja.

¿Qué hace Rocío? Agarra las llaves de la Motocarga y dice: ¡Quítense que voy yo!.

Se sube a esa moto, se acomoda la gorra y arranca a llevar el cemento o la varilla. ¡Hágame el favor! A ella no se le caen los anillos por untarse de grasa o sudor. Ahí es donde demuestra de qué está hecha. Como decimos acá: Es pa' las que sea.

Rocío nos enseña que la dignidad no está en el cargo, sino en las ganas de servir. Ella sabe que "el que quiere marrones, aguanta tirones", y si toca sudarla para cumplirle al cliente, ella es la primera en la fila.

Rocio Soto: Una Berraca con Garra

Rocío Soto es el vivo ejemplo de la mujer de frontera: todera, alegre, servicial y echada pa' lante.

Es la que se maquilla para el TikTok, se pone seria para cuadrar caja y se pone las botas para el trabajo pesado. Si usted va a DrogVida Plus o a Multiherramientas, sepa que ahí lo atienden con alma, vida y sombrero (o gorra).

Rocío, mano, usted es una tesa. Gracias por enseñarnos que una mujer sola no es una mujer incompleta, es una mujer imparable.

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